Los precios aquí
no son altos. El ambiente es muy cogedor. Aparte de las pizzas y las
pastas, también hay comida española. La "ensalada
de la casa" es especialmente buena.
Si tienes mucho hambre los calzones
(sobre todo el "calzone Verona") te llenan bastante, y vienen
acompañados de una pequeña ensalada.