EL TIEMPO DETENIDO
Si una tierra ha conservado un halo de misterio a su alrededor, esa es sin duda Las Alpujarras.
Sumergidos en un tiempo antiguo y lejano, los pueblos alpujarreños descansan sobre las altas montañas de colores siempre verdes. La blancura de las casas destaca sobre el cielo azul y compite con las nieves cercanas de la sierra.
El fértil valle de Las Alpujarras es un lugar donde los mulos todavía se utilizan para arar los campos y olivos, limoneros y terrazas de almendros.
La tranquilidad, el sosiego, el disfrute de la vida en su sentido más verdadero se deja sentir en estos pequeñs pueblos casi aislados. |
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